“Las tecnologías pueden incorporarse pensando en los contenidos, en los procesos de aprendizaje, en la estrategias de enseñanza, en las características de las herramientas y su vinculación con el conocimiento. Las tecnologías nos cambian y nosotros las transformamos en sus usos y aplicaciones”. (p.86.Buenos Aires)

La tecnología en la Educación se ha utilizado para favorecer la comprensión de temas y como auxiliar de los profesores para su uso en la explicación de temáticas, con cierto grado de dificultad.
Erróneamente pensamos que la palabra tecnología educativa, sólo se emplea para el uso de sofisticados aparatos que tienen que ver con la informática y perdemos de vista que la tecnología la tenemos hasta en un trozo de papel que nos ayude como intermediario para el aprendizaje.
Es importante determinar las relaciones que existen entre la tecnología y el conocimiento, para determinar el sentido que tiene el hacer o no uso de está.

Si la educación debe ayudar al desarrollo integral de capacidades del alumno, justo es que primero las desarrolle el profesor, para que posteriormente medie al alumno y los dos se integren a proceso, en donde no solo el estudiante aprende, también el profesor lo hace. “…quien forma se forma y re-forma al formar y quien es formado se forma y forma al ser formado “…No hay docencia sin discencia, las dos se explican. . . , no se reducen a la condición de objeto, uno del otro. Quien enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprende… Enseñar no existe sin aprender y viceversa” (Freire:1997.25). Si los alumnos hacen uso de la tecnología, es una obligación que el profesor también la conozca, domine y use dentro de los procesos de enseñanza – aprendizaje.
Si bien es cierto que existimos profesores que dentro de nuestra formación académica no estuvo el uso y manejo de la computadora, ha sido necesario que se busquen los métodos y procedimientos para poder hacer uso de este recurso tecnológico.
El papel del profesor no es estático. “Enseñar exige investigación. El compromiso del educador con la conciencia crítica de su alumno. No hay enseñanza sin investigación ni investigación sin enseñanza”. (Freire:1997.31) Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos. La preocupación del profesor por el conocimiento que ya tienen sus alumnos y aprovechar sus experiencias para asociarlas con los contenidos, es decir crear puentes entre lo que aprendo dentro del salón de clases y su paso hacia lo práctico, en el uso y manejo real que se le puede dar al nuevo conocimiento en la vida diaria, en la toma de decisiones, en la elección de vida, en su aplicación futura o inmediata.
Dentro del papel investigativo que tiene el profesor, debería estar el uso de la tecnología, para que el profesor no sea el rezagado, por falta de habilidades para entenderse con sus alumnos por medio del uso de la tecnología, ya que esta ha impactado en las formas de concepción y elaboración del conocimiento. Debe haber mediación tecnológica del profesor a sus alumnos.

Actualmente la tecnología tiene un papel muy importante ya que un gran número de alumnos y personas dentro del ámbito educativo hacen uso de ella, tanto para el entretenimiento, conocimiento, y la información. El profesor debe ser apto para: participar en el diseño y producción de nuevos materiales en donde se hace uso de la tecnología, en la elaboración de de sistemas de información y distribución producto de esta información y de una correcta utilización de los sistemas de comunicación.
La tecnología por la tecnología no siempre es de provecho, hay que saber explotar el recurso, y esta concientes de que la tecnología no es un fin, es un medio para el logro de objetivos. Existe una necesidad urgente de estructurar el conocimiento sin dejar de lado a la tecnología, tenemos que cubrir 3 dimensiones: el qué, cómo y para qué.

BIBLIOGRAFÍA

1. Freire, Paulo (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México. Siglo XXI editores.
2. (2006) Imaginar con tecnologías. Relaciones entre tecnologías y conocimiento. Buenos Aires. Ed. Stella. La Crujía ediciones.